Elvira Alcaraz

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Mi vida sin Facebook



Un buen día me despierto feliz como siempre, abro mis ojitos y busco  de manera instintiva mi teléfono móvil, mis dedos aun entumecidos aprietan la F de color azul…. “ tu sesión se ha cerrado”  ok. Pensé, mas tarde la reviso en mi pc, yo no me imaginaba el viacrucis que estaba a punto de vivir en el plano emocional y personal.

Mas tarde intento abrir mi sesión desde mi pc y me sale un mensaje diciendo… “has violado nuestras normas comunitarias, si quieres apelar abre tu instagram 2458%2509” y yo…. Ese no es mi Instagram, y al hacer click en su invitación “ apelar” me decía que esa cuenta no existía, acto seguido vuelo digitalmente a mi cuenta de instagram Elvira Alcaraz” y sorpresa! Tampoco puedo entrar, mi contraseña no es válida, y al pedir que me la reenvíen, me informan que lo harán a otro email.

Repetí de manera obsesiva la misma acción hasta que una parte sensata de mi cerebro me informo “te hackearon”

Y ahí entre en la zona cero… me detuve físicamente para dejar que las neuronas viajaran a los 100 metros por segundo -que esta comprobado que pueden viajar en momentos de estrés o supervivencia-  como la que estaba yo experimentando en este momento;  mis pensamientos iban así mas o menos “ tengo datos sensibles como mis datos de tarjetas ya que cuento con una pagina empresarial” “si no tengo pagina de Facebook, mis  potenciales clientes pueden poner en duda mi credibilidad” “ y ¿si extorsionan a mis contactos?” “tengo mucho contenido ahí” “ ¿Qué es lo peor que me puede pasar en esta situación?”  “¿Cómo pre protejo ante un daño mayor?” “¿Quién y para que me hackearon”

 

Así abrí emails, teléfono, alerte a mis contactos, busque ayuda de Facebook, de Instagram y hasta de la policía cibernética…. Nada, nada, nada…. Ninguna acción me permitió recobrar mi cuentas, pasaron dias y yo, obsesiva pasaba horas y mas horas intentando conocer el camino azul que lleva a la felicidad, a la espera del mensaje “su cuenta ha sido reactivada” y como en adaptación de la famosa canción de  Juan Gabriel “ese mensaje (amor) nunca llego”

 

Y ahí empezó otra fase dolorosa del  duelo, la aceptación…

Se acabo… porque cabe destacar que abrí otra cuenta de Facebook y casi al mismo tiempo los súbditos de  Zuckerberg me dijeron “has violado nuestras norma comunitarias y como ya te eliminamos una cuenta, ya no puedes abrir otra”   

 

Alguien me hackeo mi cuenta, Facebook me la elimino por que dice que viole no se que, (no viole nada, los señores hackeadores lo hicieron, Marck, te juro que soy mujer de bien)   de colofón me quita todas las posibilidades de recuperarlas y encima ya no me deja tener otra.

 

Adiós Facebook, adiós amigos, adiós postear hasta lo que comía, adiós para siempre adiós…

 

Y entonces, experimente algo que ya se me había olvidado, libertad  digital, me libere de informar lo que hacia, me libere de contactos que ya necesitaba  cortar, como el ex, y el ex, ex y el ex, ex, ex  y la familia de cada uno, por que si… yo cuando termino, termino bien, sin esas cosas nuevas como ghosting, no como lo hizo Facebook conmigo, caray, que de un día a otro me desapareció.

Así que replante  mi vida sin Facebook, y aunque no niego que de manera autónoma a veces aprieto en mi iphone el icono traidor, ya no volveré, te lo juro por Dios que me mira.

Mi pagina empresarial de Business Concept es nueva y seguro tendré la de mi marca como capacitadora,  quizás con alguna modificación a mi nombre para que los detectives azules no me la vuelvan a eliminar, pero ya no tendré pagina personal, ya no habrá invitaciones de amigos, ya no veré lo que publican, ya no me verán publicar mis deliciosa ensaladas y mis amaneceres caribeños,  con un libro en la mano, ya no publicare mis tendencias políticas  ni hare gala de mi comunicación asertiva ante la oposición, adiós a mucha gente que ya no estará en mi vida digital, adiós a esa etapa de mi vida, adiós para siempre adiós.

 

A los que a día de hoy ni se han enterado de que no tengo Facebook, porque uno cree que se dan cuenta pero no eh?  cada uno en lo suyo; pues les informo por este medio y de manera formal, que ya no tengo Facebook, claro que tuvieron que leer todo para enterarse bien de la situación y al menos en eso contribuyo a fomentar la lectura.

 

Seguiré comunicándome, por que ese es un Don que traje bajo el brazo al nacer, en vez de torta, claro está, así que  no puedo dejar de expresarme, por ello retome mi blog,  retome los podcast y seguiré con los videos, ya tengo TikTok, y me verán muy pronto en  esas plataformas

Así que gracias Facebook por que al excluirme de ti, me sacaste de mi zona de confort y estoy entrando a mi zona mágica ahora.


Elvira Alcaraz

Socióloga

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